sábado, 28 de julio de 2007

Zamora







Si esto no es felicidad, al menos, lo que demuestra es que no hacen falta grandes remedios para las pequeñas rutinas. Siempre trato de escapar de costumbres/ritmos demasiado lineales, poco cambiantes. Costumbres que a lo único que ayudan es a que los días pasen algo más rápido, como si lo que más me apeteciese es acercarme a la fecha de los exámenes -No, ¡qué miedo!- Donde más inconstante soy: en esa constancia que se repite. Al menos eso es lo que pretendería si no fuese tan carnal. Pero siempre ando buscando, curiosamente, rutinas en las que acomodarme y sentirme más calmado, más pausado. Dejarme llevar, al final, puede que sea la mayor de las rutinas. Y es como una pescadilla que se muerde la cola. Para escapar de ello habría que ser de otra madera.




Uno de mis amigos valencianos, que ahora se ha tenido que trasladar a Madrid por trabajo y estudios, es miembro del CSIC, y ha empezado a profundizar en la investigación de la minería romana. Su camino le ha llevado hasta varios sitios. Uno de ellos es Zamora, donde tuvo, tiene y tendrá que dejar sangre, sudor y fuerza de arrastre xD Me llamó para ofrecerme una oferta que no pude rechazar: irme con ellos como arqueólogo de apoyo, con todos los gastos pagados (transporte, alojamiento, comida e incluso bebida), y algunos eurillos por mi ayuda. Era demasiado tentador.

En principio era para dos semanas. Aunque, por mi academia de dibujo, tuve que decir que sólo me quedaría una. Una semana que sería estupenda, eso sí. Desconecté un poco de Madrid y de la Restauración. Conocí a muy buena gente y hasta sobreviví a una gastroenteritis, producida por el agua (para que luego digan que el vino es malo). Apredí muchísimo sobre otras técnicas de minería más desconocidas. Fuí consciente de qué rastro deja atrás la actividad antrópica, en piedras y paisajes, y la importancia de entender la geología siendo arqueólogo.
Un viaje lleno de interés: pisé Portugal unos cuantos minutos (quién sabe si hasta me crucé con "El Solitario", poco antes de ser detenido), comimos demasiado bien (y hasta engordé un kilito. Aunque no me extraña :S), vimos a un bateador profesional conseguir oro de aluvión, conocí un poquito los pueblos de Zamora (aunque tuve que dejar para más adelante el encontrar la casa donde vivió mi bisabuela, que era zamorana), intenté "pescar" ranas xD jajaja, y hasta me quité la espinita de pisar algún yacimiento en verano y desentumecer un poco los músculos, a base de pico y pala (aunque fue un trabajo muy relajado), y me enfundé un morenito, poco uniforme, para el finde que pasemos en Cádiz (moreno de arqueólogo). Sobretodo, ¡me lo pasé muy bien!


Creo que, después de los exámenes de la Escuela, en septiembre, repetiré en Zamora, si todo va bien.

Os pongo la canción que amenizaba los viajes y la excavación :D jajaja Pero como creo que siempre deshabilitan el reproductor... también os pongo el enlace directo. Un saludo, Damian!



miércoles, 11 de julio de 2007

Settimana all'italiana











Parece que el verano se está portando bien, y no hace demasiado calor. Parece raro, viendo cómo avisaban de que este habría de ser unos de los veranos más calurosos en tantísimos años. Al menos esperemos que no nos las den todas juntas con un agosto infernal... que a mi me toca quedarme en Madrid...

Una ocupación para este y el próximo mes, a parte de seguir a mil preparando el examen de Restauración: el italiano -qué monotema que soy, y qué asco me doy-. Me lo había propuesto. Y como es algo que, por otro lado, me relaja de tanto trajín como hay por casa (siempre "verano" es sinónimo de tranquilidad, sosiego y nevera vacía)... Mi pobre madre ha tenido un grave accidente, y tiene que guardar reposo. Así que el teléfono y la convaleciente no dejan de "llamar" -ahora mismo, está sonando el teléfono-.

Y, en esa labor práctica, me he dedicado a visitar asiduamente algún chat en italiano. Está bien, no sólo porque conoces a italianos, sino que te fuerza a escribir y leer rápido esa lengua, y sobre cualquier tema. Y quién sabe, ya sabeis de mi sueño de tener una novia de origen italiano (bueno, esto ya son preferencias personales, que, si quereis, algún día os aclaro).


Paralelamente, he sacado, de una biblioteca pública, un libro de Italo Calvino, en italiano: Il cavaliere inesistente, que está entretenido, por lo poco que llevo leido. De momento, en el primer capítulo, Carlomagno está pasando revista a su ejército, y ha descubierto que uno de sus paladines, Agilulfo, de blanca y reluciente armadura, no existe debajo de la celada. :D así podía ser dueño de media Europa el tal Carlomagno. Creo que es un libro muy divertido. Ya os contaré. No pude evitar sacar esta obra de Calvino porque ya leí La oveja negra, y me encantó. Es muy muy original. No se tarda nada en leerlo, y no he podido evitar copiarla en esta entrada (como Calvino ya murió en el 85... confio en que no le importe que lo haga).


Erase un país donde todos eran ladrones.
Por la noche cada uno de los habitantes salía con una ganzúa y una linterna sorda, para ir a saquear la casa del vecino. Al regresar, al alba, encontraba su casa desvalijada. Y todos vivían en concordia y sin daño, porque uno robaba al otro y éste a otro y así sucesivamente, hasta llegar al último que robaba al primero.
En aquel país el comercio sólo se practicaba en forma de embrollo, tanto de parte del que vendía como del que compraba. El gobierno era una asociación creada para delinquir en perjuicio de los súbditos, y por su lado los súbditos sólo pensaban en defraudar al gobierno. La vida transcurría sin tropiezos, y no había ni ricos ni pobres.
Pero he aquí que, no se sabe cómo, apareció en el país un hombre honrado.
Por la noche, en lugar de salir con la bolsa y la linterna, se quedaba en casa fumando y leyendo novelas. Llegaban los ladrones, veían la luz encendida y no subían.
Esto duró un tiempo; después hubo que darle a entender que si él quería vivir sin hacer nada, no era una buena razón para no dejar hacer a los demás. Cada noche que pasaba en casa era una familia que no comía al día siguiente.
Frente a estas razones el hombre honrado no podía oponerse. También él empezó a salir por la noche para regresar al alba, pero no iba a robar. Era honrado, no había nada que hacer. Iba hasta el puente y se quedaba mirando pasar el agua.
Volvía a casa y la encontraba saqueada. En menos de una semana el hombre honrado se encontró sin un céntimo, sin tener qué comer, con la casa vacía. Pero hasta ahí no había nada que decir, porque era culpa suya; lo malo era que de ese modo suyo de proceder nacía un gran desorden. Porque él se dejaba robar todo y entre tanto no robaba a nadie; de modo que había siempre alguien que al regresar al alba encontraba su casa intacta: la casa que él hubiera debido desvalijar.
El hecho es que al cabo de un tiempo los que no eran robados llegaron a ser más ricos que los otros y no quisieron seguir robando. Y por otro lado, los que iban a robar a la casa del hombre honrado la encontraban siempre vacía; de modo que se volvían pobres.
Entre tanto los que se habían vuelto ricos se acostumbraron a ir también al puente por la noche, a ver correr el agua.
Esto aumentó la confusión, porque hubo muchos otros que se hicieron ricos y muchos otros que se volvieron pobres. Pero los ricos vieron que yendo de noche al puente, al cabo de un tiempo se volverían pobres. Y pensaron: "Paguemos a los pobres para que vayan a robar por nuestra cuenta".
Se firmaron contratos, se establecieron los salarios, los porcentajes: naturalmente siempre eran ladrones y trataban de engañarse unos a otros.
Pero como suele suceder, los ricos se hacían cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Había ricos tan ricos que ya no tenían necesidad de robar o de hacer robar para seguir siendo ricos. Pero si dejaban de robar se volvían pobres porque los pobres les robaban. Entonces pagaron a los más pobres de los pobres para defender de los otros pobres sus propias casa, y así fue como instituyeron la policía y construyeron las cárceles.
De esa manera, pocos años después del advenimiento del hombre honrado, ya no se hablaba más de robar o de ser robados sino sólo de ricos o de pobres; y sin embargo todos seguían siendo ladrones.
Honrado sólo había habido aquel fulano, y no tardó en morirse de hambre.

lunes, 9 de julio de 2007

Flautista (9 julio 07)





Este es el dibujo que he acabado esta mañana. El dueño/profesor de la academia me dijo: "¡Ahí tienes el examen!" -¿quería decir que va a caer el flautista? ¿que así tengo que hacerlo en el examen?- Sea como sea... estoy enamorado de este dibujo :) Era chunguísimo porque tuve que dibujar la escultura desde un angulo peleagudo, y con poca luz para darle sombras. Pero me ha quedado bastante bien. También que es una estatua preciosa y luce mucho, y es fácil que te quede una bonita composición.

Soldadito



Sin lanza y como dios le trajo al mundo xD

domingo, 8 de julio de 2007


Hay tanta nieve en mis recuerdos... Siempre la nieve. Tanta que mi mente se volvería blanca, si no dejase de recordar. Total, aquí debajo, nada es pecado.

viernes, 6 de julio de 2007

Vaffanculo










Cuando todo anda por derroteros que no podemos -o no queremos- saber encauzar... deberíamos ser capaces de saber mandarlo todo a hacer gárgaras. Nada importa más que nosotros mismos. Como decía mi abuela:

...el último consejo que dio un padre a su hijo, que abandonaba la casa, y después de haberle hecho saltar desde un armario, con promesas de cogerle antes de caer... y finalmente dejándole estamparse contra el suelo: "NO te fies ni de tu padre!"

miércoles, 4 de julio de 2007

La vida duele demasiado aquí, sin ti


Viajes, amigos, recuerdos, estados de ánimo, y hasta canciones. Siempre tenemos periodos, no menstruales, en los que nuestro estado anímico es más vulnerable. Y fácilmente nos dejamos llevar por el derrotismo y la tristeza. No es inusual que unamos felicidad con desánimo: si yo regreso de un viaje henchido de alegría y pletórico, al mismo tiempo, pronto podrían asaltarme dudas acerca del por qué, el resto del tiempo, no me encuentro igual de bien, igual de satisfecho. Creo que debe de ser por eso de que el hombre cuando lo tiene todo... aún pretende más. Yo sí suelo ser acaparador en ese sentido :D

Todos los que me conocen medianamente bien, saben que soy un personajillo que me sacio con poquita cosa, con cuatro gestos tontos... pero que, no obstante, apunta muy alto: nunca he sido igual en el amor: me enamoro como un loco, como un inocente, a la primera ocasión, pero hasta la médula. Y es así porque nunca he tenido mucha suerte en estos lares. Y, del mismo modo, soy sincero, porque asumo que esto solo me pasa ahora que soy joven, produzco más testosterona que un bufalo en celo, y me gustan demasiado las mujeres. Como no fumo... pues... será que también esté falto de alquitrán. Yo qué sé. Un poco de todo.

Y doloroso es que ahora me encuentro en un debate personal en el que nunca debí meterme. Es la prisa o la calma. La solución apresurada o el amor paciente. La iniciativa o el dejarte llevar. El cerrar el libro o el seguir leyendo la bibliografía cuando acabas un libro que te ha gustado demasiado...

Una amiga de una amiga mia se ha interesado un poquito por mi (o eso dicen las malas lenguas :/) -personalidad o físico ¿? No tengo ni idea-, y yo, mientras, sigo preocupado porque la chica que me gusta tantísimo se deje querer, y se atreva a volver a besarme y a hacerme caricias en el cine... me vuelva a mirar a los ojos y me coja de la mano. ¿Es un error cerrar los ojos y creer que algo no ha pasado? Necesito tanto un pequeño gesto de esos tontos... Necesito tanto cambiar mi mala suerte...

lunes, 2 de julio de 2007

por Madrid

¡Todo lo bueno se acaba! ...se acaban las vacaciones... también se acaba la pasta (y no digo que el dinero sea bueno). "Lo bueno si breve..." A mi esta frase jamás me tranquilizó. ¿Por qué se siente uno tan distinto, fuera de su ciudad, que parece que está acostumbrándose a vivir otra vida paralela, que sabe que pronto ha de concluir? No es adoptar otros roles -yo he seguido siendo el mismo de siempre-, sino otros ritmos de vida, otra lengua como la cotidiana, otra forma de apreciar los edificios, museos, yacimientos, calles (muy sucias, por cierto)... Y cuando tienes que dejar todo aquello... parece que te asusta volver a tu vida. Yo pensaba... "jo, otra vez el lunes a la academia de dibujooooo :("

Qué bien nos lo hemos pasado. Nos hizo bueno, el hotel estaba genial, vimos todo lo que queríamos ver (salvo las termas de Caracalla, que no pudimos)... ¡¡¡Estuvimos en Ostia!!! y, como indica su nombre... era la... ;P Como andar por la Ostia de tiempos de Claudio o Vespasiano, vaya. Una pasada. Casas hasta el tercer piso, mitreos impresionantes, templos y más templos, termas, pescaderias, cauponae, almacenes, teatro... Una ciudad entera. Como Pompeya, pero más pequeña y menos masificada. Nos encantó.

Este viaje ha sido genial. No sólo me sirvió para soltarme un poquito más con el italiano (poco). Cuando dejas de hablar una lengua... luego cuesta mil retomarla. Pude encontrar mi libro de italiano Rete! 2 -el que me pide, para el próximo nivel, el Instituto Italiano di Cultura-: 38€ con algo en la Casa del libro... y en una libreria en Roma a 16,90€ :D Así que con la diferencia me compré otro de grammatica essenziale. Estoy muy contento; Luego, las compañías fueron perfectas; el hotel era como un apartamento pequeñito e independiente... en un portal distinto a la recepción, y estaba muy limpio, con su duchita, su tele, su aire acondicionado, al lado de Termini... El viaje salió redondo.

Eso sí: me entraron unas ganas por ir a excavar a Italia, que no podeis haceros a la idea. Para el próximo año... voy a moverme bien, y ojalá tenga la oportunidad de excavar en algún sitio chulo por allí. Maldito examen de Resturación... este verano tenía tantos planes... "Quien algo quiereeeee..." :/ ¡OTRA FRASE QUE NUNCA ME HA SERVIDO PARA NADA!

Salu2 a todos!