martes, 19 de febrero de 2008

Qué idea

Mañana retomo mi buena costumbre de hacer deporte y de jugar al padel. Debemos continuar nuestra peculiar "lucha de clases", con un deporte tradicionalmente pijo, tal y como dice mi hermano Gerardo. El trabajo, y el estar comprometido todas las mañanas, hacía imposible mantener el orden natural de martes y jueves... dos horitas de deporte. No quedaba otra que cambiar mañana por tarde, ahora que me han renovado en la beca hasta julio.
Una llamada de una amiguita de Restauración y que sale el tema del deporte (me estaba contando su primera experiencia con los esquies). Y, sabedora de que practicábamos el deporte que inventaron los mexicanos -seguramente llegó a España de la mano de los Legionarios de Cristo-, me dijo que cuándo iríamos a jugar, que quería aprender.
Maestro devoto -y aprendiz lento- de este deporte tan divertido, y que tanto engancha, le dije una de estas que soltamos los de Madrid, por eso de que nos llaman chulapos y hasta nos sentimos con el compromiso de serlo: "¡pues cuando quieras, preciosa!", y que me dijo que esta semana, y en concreto mañana :D jajaja
Ella es mi "pija" favorita, y en realidad a la única que aguanto. Es pija de pro... y demasiado buena gente como para haberle negado lo que me pide. ¡Y qué coño! Seguro que me lo paso genial con ella, porque es una cachonda como yo (en el buen sentido).
El miedo me entraba cuando veía los nubarrones y las precipitaciones o el frio. Localizamos el único polideportivo cubierto (con pistas de padel) de la Comunidad de Madrid, y allí que iremos mañana por la tarde.
Pero, leyendo e informandome, llegué a dar con una serie de críticas al Ayuntamiento de Madrid, que había sacando la gestión del polideportivo por medio del método de entregarla por concurso a una empresa, a la que, para dolor mio, le darían la oportunidad de subir, a partir de las cuatro de la tarde, un 75% el precio del alquiler, sobre las tarifas que se aplican en la Comunidad (5,40€ la hora).
Un setenta y cinco por ciento nada más y nada menos. Lo mismo llegamos hasta allí, porque es un paseito... y nos encontramos con la sorpresa de que nos quieren sacar los ojos.
¿Críticas a esta medida? Todas las del mundo. Esto no favorece en nada el deporte, y habla de a quienes se están reservando unas pistas cubiertas únicas en Madrid: a los que pueden pagarlas.
Privatizar lo público difícil de sostener... ya duele, pero ceder la gestión de algo que pertenece a los madrileños, cuando puede ser rentable ya de por sí, y a hábitos saludables... ¡Una malísima idea!



P.D.: Luisón, esta canción de Pino D'Angio es un tributo al "Ouu Yeaaah!". Un tributo merecido, desde la música funk. Espero que te guste. Un abrazo.

jueves, 7 de febrero de 2008

Jornadas Preuniversitarias

Después de más de un mes sin publicar nada, leer y comentar poco, y ante un a llamada al orden, proviniente de uno de mis únicos y fieles lectores, que indignado veía cómo abandonaba las "buenas formas"... :D heme aquí, no sabiendo qué contar. Me han sucedido un par de cuestiones que han modificado un poquito mi orden "natural" de las cosas. A parte, he profundizado un poquito en eso de sociabilizar con mis amigüitos, y he parado poco por casa. Así que tampoco puedo justificarme de otra manera.

Así, como lo más reseñable... que viniera nuestra amiguita Paola, desde las Italias. Hicimos de anfitriones, y estuvo tan a gusto en nuestra casita. Le hice boquerones en vinagre... con anisaki y todo (como debe ser :P), que me salieron estupendos (quiero ponerme una medallita), que luego utilicé, con mucho garbo, como plato principal de la cenita de despedida, a modo de "matrimonio": servidos con anchoas de "El consorcio" -no las elaboré yo... lanzado como estaba en aquel punto... porque en una semana no me daba tiempo a que se hiciesen. Lógicamente-, sobre una tostadita de pan a la plancha y con un poquito de buen aceite, que así, calentitas, estaban de vicio; además de tostaditas de salmón con huevo hilado y otras viandas, como quesos manchegos y zamoranos, embutidos de Salamanca y otros pertrechos.
A cambio de cuatro días de conversaciones en italiano, que me vinieron genial, y el poder pasar cuatro días maravillosos con la "milanesa" :)

Pero no todo fue, como decía, sociabilizar. Aquello que modificó mi orden natural fue, principalmente, una beca de colaboración, que me concedieron en Navidades, en la Universidad Complutense. Mi labor: ayudar a organizar las Jornadas Preuniversitarias, para gentucilla de bachillerato (no se ofendan los aludidos), que hará la Selectividad.
La beca tenía una pega, porque, por lo demás, es una maravilla y muy divertida: sólo dura un mes. Y ese mes acaba el próximo día 17 (terminar terminaría el 15, porque ese otro día cae en domingo). Ahora me tocará volver a presentarme para otras becas en la Universidad, que me dejen tiempo para trabajar en mi tesis -por cierto, ese sería otro tema: ya sé mi línea de investigación, dentro de lo que me interesaba- y estar cerca de la biblioteca.

Sociabilizar+Beca... y mis amorios. Y ya os decía que la beca sólo tenía la pega de la duración... qué tuve en mis manos el escoger quién sería mi compañero de trabajo, durante estas semanas de curre... ¡¡y vi, en aquella sala, a la niña más expresiva, preciosa y divertida que podía haber!! Bueno, a ella y a un maromo. ¿Matemáticas con él... o CC.Información con ella? Se llama Susana y parece -no lanzo las campanas al vuelo- que hemos congeniado.
Los Dioses fueron gentiles nada más comenzar mi 2008.
Por cierto, NIETA DE UN ITALIANO :D ummm